Candidatos
Rafael Díaz Blanco
La escogencia del candidato presidencial es el principal tema de la oposición electoral al régimen chavista. Alcanzar la candidatura, en muchos casos, se convierte en primordial propósito que parece desplazar y olvidar que el objetivo debe ser poner fin a la dictadura e iniciar aceleradamente un proceso de reconstrucción nacional.
Lo cierto es que si algo hay son candidatos. Hay candidatos que piensan que en Venezuela hay una dictadura y es necesario sacar a Chávez de Miraflores cuanto antes y al menor costo posible. Por ellos votaríamos, sin duda alguna.
Hay candidatos que actúan como si participarán en una campaña electoral democrática como cualquiera de las realizadas hasta 1998 y terminan pensando como si eso realidad fuera.
Por supuesto, entre ambas posiciones hay variados matices que combinados con otras diferencias nos dan multiformes opciones.
Hay candidatos honestos y otros que no lo son. Hay candidatos capaces para gobernar y otros que no lo están. Hay candidatos gobernadores, alcaldes y quienes no lo son. Hay buenas y malas experiencias. Hay candidatos repitientes y debutantes. Hay candidatos de todas las edades, algunos en su última oportunidad, otros en la única o con una vida política por delante. Hay candidatos a quienes favorecen las encuestas y otros ignorados por ellas en una Venezuela y diría América Latina, que ha demostrado, hasta la saciedad, la volubilidad de su opinión pública.
En definitiva, hay candidatos que saben donde están y para dónde van, candidatos que saben dónde están, pero no para dónde van; candidatos que saben para dónde van, pero no saben dónde están y también candidatos que no saben ni dónde están, ni para dónde van.
Hay candidatos que están habilitados para serlo, pero pudieran mañana no estarlo. Hay candidatos inhabilitados hoy que pudieran ser habilitados mañana.
Sobran candidatos. Faltan objetivos claros, estrategia victoriosa, programa exitoso, compromiso y sobretodo la necesaria fuerza moral, base de la unidad política, indispensable para poner fin al régimen y evitar que la vía electoral devenga una farsa más al servicio del dictador que decide hasta su interlocutor electoral al conseguir siempre colaboradores solícitos.
Publicado en el Diario La Verdad de Maracaibo el 05 de mayo de 2011
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